Florívoros — Ensalada floral
La imagen representa, aunque no lo parezca, una ensalada que nos comimos ayer. A algunos les sorprende: "Argh, pero ¿cómo podéis comer flores?" Bueno, pues se puede y, aunque sea un poco como masticar un montón de hierbajos, no resulta nada desagradable; además, estoy seguro de que habrá incontables beneficios sutiles que resulten de comer flores. En mi opinión merece la pena simplemente por su belleza. El sabor poco importa, lo importante es que tenga buen aspecto… de todas formas siempre puedes excitarlo un poco con ayuda de un buen aliñado.
Supongo que me da un extraño morbo el comer cosas que se consideran poco ortodoxas. Lo que a mí más me gusta son los riñones e hígados, corazones, criadillas y cerebros, todos los cuales están tan ricos como una carne tierna y buena. Si os apetece echarle un vistazo os puedo recomendar una maravillosa página web que os ayudará a aprovechar al máximo vuestras asaduras: nosetotailathome.com.
Esta página web se creó a partir de un libro de recetas que fue producto del asombroso St. John's Restaurant en Londres. Una vez fui a comer allí y me tomé la libertad de fisgar un menú, que os reproduciré para vuestro deleite acompañado de una serie de anotaciones que reflejan el delicado estado en el que me encontraba ese día.
Tienes que estar hecho de hierro para poder digerir algunas de estas cosas. El tuétano asado — sintiéndome un poco delicado — me hizo arrepentirme de mi curiosidad gastronómica. Pero en El Valero, donde cada cosa que comemos viene de la tierra que pisamos, hay un respeto diferente por los alimentos. Una ensalada de flores no es un capricho: es la demostración de que la tierra es generosa si uno sabe mirarla.
Chris Stewart, El Valero, octubre 2025